AMOR, Aventuras y Flirteo

Rojo misterio

Rojo misterio 28 febrero, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Fue la noche en que por primera vez fui a un telo (lo que en Argentina llaman a un hotel de corta estadía o albergue transitorio, entiéndase, tiradero). Los tragos nunca le hicieron bien a nadie, pero convengamos que te desinhiben a tal punto que terminas diciendo cosas que realmente no son importantes. Así pasó esa noche. Habíamos ido con un grupo de amigos a un boliche (discoteca), entre ellos un pelirrojo. Al salir, como él vivía cerca de casa, ofreció invitarme el taxi. Nuestro taxista era de los conversadores, y entre una cosa y otra comenté a los cuatro vientos que yo, aunque había vivido en esa ciudad, nunca había conocido un telo.

No se diga más, y nos dejaron en la puerta de uno cercano a su casa y a la mía.

Fue una noche de descubrimientos. Descubrí cómo era un albergue transitorio (como también lo llaman) en Argentina: cobran por segmentos de 2 ó 3 horas y los precios varían por franja horaria, no tienen fotos tipo porno ochenteras a lo afiche de mecánico en el lugar, hay secador de pelo (ideal para evadir el “walk of shame”), tienen menú de condones y juguetes sexuales (que espero estén a la venta y no en alquiler), pero sobretodo develé el rojo misterio: ¿los pelirrojos tienen vellos púbicos del mismo tono?

Sí, los tienen y son hermosamente rojos.

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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