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Busco papá…

Busco papá… Posted on 21 julio, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Caleb Jones (Unsplash)
Foto: Caleb Jones (Unsplash)

 

Busco papá…para mi hijo/a

Quiero un hombre alto, flaco, con buen cuerpo, de ojos claros. Sonriente, alegre, gracioso, que me haga reír y que sepa reirse de sí mismo. Que juntos nos riamos de nosotros mismos. De buenas costumbres y buenos modales. Educado, preparado y estudiado. Que me enseñe muchas cosas. Que sea culto y conversador. Que disfrute viajar, un buen plato de comida, reconocer un buen vino. Que podamos hablar horas de temas importantes: religión, política, valores, familia, espiritualidad, filosofía, comunicación, antropología, literatura, gastronomía, arquitectura, animales, botánica, lo que sea; pero también de cosas menos importantes como el artículo que me toca entregar, a quién me conseguí en el super, el día terrible que tuvimos o la sorpresa que se llevó al llegar a casa.

Que no tenga vicios de ningún tipo. Que ame su trabajo, pero sepa cuándo dejarlo, para volver a casa a compartir conmigo y con los chicos. Busco papá que le encanten los niños, y quiera tener alguno conmigo. Que le guste disfrutar en familia pero que entienda que es esta su nueva familia: conmigo, la que hagamos juntos. Que disfrute de salir a pasear en auto, a dar una vuelta a la plaza, a ir de camping, a salir de la ciudad, tomar un bote, un avión, un helicóptero o una bici. Que sea aventurero, le guste la naturaleza, admirar un buen paisaje, adentrarse en la selva, lanzarse al río, nadar, recorrer senderos montañosos, descubrir el fondo del mar, volar en globo. Que cocine, limpie y sepa limpiar, pero sobretodo dispuesto a ayudar. Que sea hacendoso, le gusten las tareas del hogar tanto como a mi papá y de tanto en tanto les dedique algo de tiempo, bien sea desde cambiar un bombillo, hasta pintar juntos las paredes.

Que disfrute pasar tiempo conmigo, contarme sus cosas, pedirme ayuda, que me mime, me consienta mucho y me complazca. Que me haga sentir como una princesa en la cama y fuera de ella también. Que nuestros cuerpos se amalgamen con facilidad y calcemos perfectamente el uno dentro del otro, que me sienta protegida dentro de sus brazos, segura a su lado y confiada lejos de él.

Quiero que hagamos deporte juntos, cocinemos juntos, paseemos juntos, veamos la tele juntos, vayamos al mercado juntos. Pero sin perder cada uno su espacio. Quiero entender con él, el concepto de vida compartida. El “esto es de ambos”. Lo hicimos juntos, lo concebimos, lo planeamos, lo construimos juntos y ahora lo disfrutamos. Quiero que sepa comportarse y adecuarse a la ocasión que toque: desde un desayuno en el Ritz, como a una copa en un bar de mala muerte.

Ahora que después de varios días de haber escrito esto. Repaso la lista y me pregunto…
¿Acaso estaré sola por ser tan exigente? o ¿será que el mundo toma más tiempo en conceder esta clase de pedidos?

 

 

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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