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Solo sexo

Solo sexo Posted on 12 septiembre, 2014Leave a comment

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Freestocks.org
Foto: Freestocks.org

Su altura sobrecogedora, su amplia espalda, su sonrisa risueña, sus ojos café pequeños y expresivos llamaron mi atención aquella noche de barbacoa.

Después de varios platos de carne asada, cuando me debatía entre irme a casa o quedarme, entró él: corpulento, fornido, muy alto -más que el 1,84 de mi padre- y guapo. Su pelo canoso, para bien o para mal, camuflaba su edad. No sabía si era un joven de cabellos pálidos o un hombre mayor de facciones juveniles. Me lo pregunté en cuanto lo vi. Procuraba no mirarlo a los ojos para no exponer mi evidente interés en él. Era de pocas palabras, pero sonreía lo suficiente para que yo me enganchara con un desconocido. Lo quería para mí. Aunque fuese sólo sexo. Después de todo estaba a pocos días de mi partida definitiva a otro país.

Cambiamos de ambiente. Nos fuimos a un bar. Un bar de moteros bastante fuera de lo común. Y ahí, en la cima de una montaña, bajo un cielo plagado de estrellas, entre copas y vidrios empañados, nuestros cuerpos se conocieron. Sus manos abrazaban mi cuerpo, sus brazos fornidos rodeaban mi torso hacia el suyo como sentenciando que mis curvas le correspondían. Escuchaba su voz grave y masculina, a tono con las dimensiones de su cuerpo musculoso, hablarme al oído. Sus manos tomar mi barbilla para besarme, sus caricias en mis hombros, sus labios en mi boca. El dulce sabor de sus besos. Sentía sus manos gruesas acariciar mis piernas, tomar mis pantys y desaparecerlas. Su virilidad rozar mi ingle. Mi cuerpo sobre el suyo. Su calor corporal. Nuestro corazones palpitando desaforadamente. Nuestros cuerpos asfixiados por el exceso de oxígeno en el auto. Y un descanso pronunció: “Qué ganas tenía de hacerte el amor, nena”

¿El amor? ¡Pero si esto es solo sexo!

 

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Este hombre es el soltero y bello

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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