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Chupones

Chupones Posted on 15 octubre, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: @ngradecky (Archivo)

Era adolescente cuando aprendí lo que eran chupones. Había un chico en el colegio que me encantaba, era poco menor que yo, corpulento, cabellos negros y de ojos verdes. Asumo que sería cuestión de hormonas o inmadurez porque aún no sé qué le vi, pero realmente me encantaba. Me trataba bien, era cariñoso, pero por ser menor que yo sólo coincidíamos en recreos o a la salida del cole.

Una vez vino a una reunioncilla con amigos que hubo en casa. Él aprovechaba los tragos para acercarse a mi, mirarme a los ojos por largo rato, hacerme gestos a escondidas, besarme en la mejilla y hacerme mimos. A medida que fue avanzando la noche, se fue poniendo más cariñoso. Yo me derretía de a poco y aún más con aquellos acercamientos pasionales. Sentía mariposas en las tripas, el corazón hinchado y una felicidad que no sabía cómo dejar salir de mi cuerpo. Y entonces, nos sentamos en el sillón comenzamos a hablar sobre cuánto nos gustábamos. Yo me desayuno que le gustoa este chico. Pensé que sólo me trataba bien por cortesía y educación, o porque conocía a mi hermano. De repente, me traicionó la inocencia y pregunté: ¿Sabes qué es un hickey (chupón)?

La conversación se paralizó de inmediato. Levantó su cabeza que reposaba en mi cuello, me miró a los ojos y se sonrió. Su sonrisa era perfecta: labios delgados y humectados, y dientes perfectamente blancos y derechos. Sin mediar palabra acercó su boca a la base de mi cuello, me mordió y succionó mi piel con fuerza y la masajeó con su lengua durante un rato. El resultado: un morado. Gracias ¿Pero qué coño es estooooo? Esto… esto… es  un morado provocado? ¿Un chupón es un morado provocado? ¿Y qué hago yo con eso? Después tienes que buscar cómo quitártelo, cómo esconderlo y cómo explicarle a tus compañeros por qué tienes eso ahí.

Ahora entiendo, esto de los hickeys, chupones, chupetones o como se les llame no son más que una meada de perro humana. Y que te den un morado de gratis sin una ardiente noche de sexo, definitivamente, no paga.

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Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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