Posted in SEXO, Placer y Erotismo

Qué ganas de…

Qué ganas de… Posted on 22 octubre, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Toa Heftiba
Foto: Toa Heftiba

Qué morbo me dabas ahí, desnudándote conmigo al aire libre. Me sentí más mujer que nunca sujetándote la cabeza, mientras tus manos en mi espalda y en mi culo maniobraban los movimientos para sentirte con precisión dentro de mi y nuestras bocas se consumían sin cesar bajo las estrellas.

Qué ganas de caer acostados sobre otra superficie distinta a un suelo mojado, carente de barro y restos de la cotidianidad. Qué ánimos de consumirnos mutuamente, de saborearnos el uno al otro, de complacernos y caer rendidos y satisfechos. Qué sed de tocar tu cuerpo con mis manos, conocerte con mi lengua, devorarte con mis besos y decirte con mi cuerpo cuánto me alegro de que estés aquí. Qué ganas de abrazarte, caer henchida de placer sobre tu cuerpo mojado y sudoroso, sobre tu miembro latiente, sobre tus pechos marcados. Qué ansias de caer derrotados, tras una noche de mucho sexo, de mucho amor, de mucha pasión. Qué ganas de que nuestras pieles agotadas descansen abrazadas sobre un lecho limpio.

No éramos infantes. Ambos estábamos ya instalados en la tercera década, pero habíamos obviado el escenario, atendiendo sólo a ese impulso frenético de compartirnos, sin importar dónde ni cuando, aquella noche de luna, tras un día lluvioso, en aquel parque infantil.

——

En otro escenario, pero también al aire libre ocurrió aquel doble disfrute

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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