Posted in AMOR, Aventuras y Flirteo

Hubo química

Hubo química Posted on 5 noviembre, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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Foto: @ngradecky (Archivo) Buenos Aires, 2010

Nos conocimos mientras vivíamos en Buenos Aires. Coincidimos en el mismo grupo de amigos. Nos llevábamos bien – demasiado bien, diría yo-. No paraba de reírme con él. Confieso que no era mi tipo, aunque si les soy sincera era parecido a mi ex novio, pero más bajo y más hippie. Era guapo, simpático y gracioso. Fotógrafo, viajante y soñador. De esos que disfruta la vida al máximo sin importar las circunstancias, quizás para eso llegó a mi vida, para animarla un poco más de lo que ya mis amigas habían logrado. Los días siguientes compartimos recorridos fotográficos en el jardín botánico y los bosques de Palermo, paseo por el mercado de Mataderos, unas cuantas reuniones entre amigos. Y siempre la pasábamos bien.

Hasta que una noche, vino a ver pelis a casa. Al parecer nos debíamos el encuentro el uno al otro, porque invité a más gente y nadie pudo venir. Y así que allí estábamos, sentados uno al lado del otro en el sofá, la compu bien acomodada frente a nosotros sobre la única mesita que tenía en casa. Yo había propuesto ver una peli india, y él, como buen caballero, había accedido. Nos dejamos seducir por aquella cinta inesperada, sorpresiva y que hasta el día de hoy recomiendo ver: Luck. El hambre interrumpió la velada y para compensar mi invitación se ofreció a cocinar. Hizo magia pues lo único que había en casa era arroz, huevo y salchichas. Hizo -aún no sé cómo- un plato delicioso. Hubo miradas pícaras, comentarios comprometedores y muchas risas. Fue una noche agradable.

Hubo química, pero nadie se atrevió a dar el paso.

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Otro que vino a ver pelis en casa que no acabaron bien fue Neil

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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