El final del fin

Foto: Benjamin Combs (Unsplash)
Foto: Benjamin Combs (Unsplash)

 

El final del fin fue sin duda lo menos grato del viaje. Pero lo más necesario.
Hacía más de tres años que habíamos estado juntos. Poco más de un mes que nos vimos por última vez antes de nuestro reencuentro en París.

Estar en esa ciudad gloriosa fue magnífico y duro. Fue un castigo necesario para ambos. Fue descubrir que nos hacíamos daño. Que no nos soportábamos. Que nos queríamos demasiado, o quizás demasiado poco. Que nos parecíamos en todo, o quizás en nada. Que había sido un error vernos… o quizás lo mejor que nos pudo haber pasado.

El principio del fin lo dictó una discusión en medio de la calle, cuando nos alzamos las voces, nos desconocimos a nosotros mismos, dejamos salir todos los males que acaecían en nuestros cuerpos. El final del fin llegó el día en que me fui, yo seguí mi camino y él el suyo.

 

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Tenemos que hablar constata que ya lo habíamos antes. Quizás menos contundente y por eso tuvimos que repetir

 

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