Posted in Aventuras Amorosas

Los hombres no crecen

Los hombres no crecen Posted on 12 diciembre, 2014Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Chirobocea Nicu (Unsplash)
Foto: Chirobocea Nicu (Unsplash)

 

 

 

 

Hay una frase que dice:

 “las mujeres se casan con los hombres esperando que cambien y no cambian. Los hombres se casan con las mujeres pensando que no van a cambiar y cambian”.

Yo estaba reunida trabajando con un amigo. Hablábamos de cualquier cosa, nos divertíamos viendo vídeos y hablando de cosas de la vida. “Ayer hablé con él”, me dijo mirándome a los ojos. Y entonces entendí, sin que agregara nada más, que se trataba del incidente de la semana anterior con su amigo. Tragué fuerte y le puse cara de desconcierto. ¿Qué tendrá que contarme? ¿Qué sabrá él de aquella noche? ¿Qué le habrá contado? ¿Hasta dónde habrá contado? Mi cabeza daba vueltas procurando conseguir una respuesta a todas aquellas interrogantes. En esos segundos en los que todo esto ocurría, mi amigo continuaba: “Sé que amaneciste con mi amigo”. ¿Perdón? ¿Tú como sabes de esto?

Mi corazón dejó de bombear, o la sangre dejó de circular al cerebro, al corazón y demás órganos. Se detuvo el tiempo. Y mi cuerpo, como muerto. Sería ridículo que se molestara conmigo, no tenemos 15 años. Pero también sería ridículo que supiera algo de aquella noche, pues el susodicho estaba bastante mayorcito como para contar sobre lo ocurrido… a su amigo… a mi amigo. Yo no me podía creer lo que me decía. ¿Qué hacemos hablando de este tema? Habíamos pasado la noche juntos por mutuo acuerdo. No era nada del otro mundo. No era para contarle a nadie, mucho menos a nuestro amigo en común.

Definitivamente los hombres no crecen… ni siquiera 43 años, un matrimonio fallido y dos hijos después.

 

 

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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