Hot Tub

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Fue en un viaje a Suiza, que en una noche de bar conocí a este inglés. Un galán de novela. Joven, guapo, elegante, de ojos claros. Salimos del local de la mano, cruzamos la calle y ahí estaba el río. Al que me había invitado mientras nos conocimos de conversa en aquel local. Tras pasar el edificio que nos obstruía la visión hacia el río llegamos a un pequeño balcón con plantas, bicis y un árbol. Al detenernos vimos que a esa altura del río había un enorme hotel-barco coronado por un apetecible hot tub.

Bajamos escaleras hacia el río y él se detuvo repentinamente en ellas arrinconándome para besarme. Fue el beso menos furtivo que he tenido con un extraño pero el más dulce. Su labios rozaban suavemente los míos, sus manos sujetaban mi espalda. Fue un beso mágico para lo poco que nos conocíamos y entendíamos. En cuanto se escucharon voces se apartó de mi de inmediato, me tomó de la mano y terminamos los escalones restantes hasta llegar a la barandilla que da hacia el río. Ahí se recostó contra un poste y me tomó de la cintura presionándome contra su torso y besándome tiernamente.

“Me gusta el sabor de tus labios”, me dijo. Lo miré a los ojos, sonreí avergonzada y me recosté contra él. “Te quería llevar al jacuzzi que está ahí en la cubierta, pero no tenemos cómo entrar”. “Podemos intentarlo”, respondí. Me abrazó se rió. Al cabo de unos segundos lo tomé de la mano lo conduje hacia la entrada del hotel-barco. “No va a haber manera en que podamos pasar”. Le brindé mi mirada de: no-me-jodas.

En la entrada del mismo había solo un pequeño camino de maderas y cuerdas por el cual acceder al barco. Unas puertas de vidrio automáticas leían un mensaje en alemán, incomprensible para ambos. A nuestra izquierda, una pequeña escalera con libre acceso a la cubierta. Sin pensarlo dos veces, nos miramos y comenzamos a caminar como en casa. Al final del recorrido, tras varias sillas y reposeras llegamos al Hot Tub. “Aquí estamos, no querías estar en un Hot Tub conmigo?”

Me besó, me cogió de la mano y me condujo a la salida. “Nos vamos de aquí porque no sé qué ocurra primero: que nos pillen o que te desnude en esta cubierta”.

 

 

 

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¿Otra historia de ese viaje?

Me traicionó

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