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Día gris

Día gris Posted on 17 abril, 2015Leave a comment

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: www.kpmalinowski.pl (Unsplash)
Foto: www.kpmalinowski.pl (Unsplash)

 

 

El universo se había apiadado de mi como si hubiese sido protagonista de toda la alegría que invadió a mis días a su lado y de cómo, tras su partida, se desmoronó mi sonrisa inmediatamente. Mi corazón era un pequeño mazacote de emociones aglomeradas: amor, dolor, felicidad. Mientras, mi cabeza me hacía el día imposible impidiéndome olvidarlo.

El día de su partida fue un día gris, tanto dentro como fuera de mi. También dentro de él, podía verlo en su cara. No era preocupación o ansiedad por viajar, fue claro: “estoy triste” mencionó en medio de un café. “¿porque te vas y me dejas aquí sola?” le dije con una sonrisa y un guiño para alivianar un poco la situación. “Sí”, correspondió con un beso y unas caricias en mi espalda acompañadas de una mirada al infinito.

Nos tomó menos de una semana darnos cuenta que ninguno quería que esto acabara jamás. Nos compartimos sin mezquindad solo para darnos cuenta que esto nos devastó a ambos. Por encima de la entera felicidad que me producía estar a su lado bien fuera viendo una peli, tomando un café, saliendo a pasear o durmiendo; estaba el dolor. Por encima de aquella infinita paz que me transmitía tenerlo conmigo, por encima de la alegría de verlo cada noche y cada día, por encima de todas las sonrisas que reflotaban en mi ser sobresalía el dolor.

El dolor de tener que dejarlo ir luego de aquellos intensos días de conocernos y disfrutarnos. El dolor de tener que afrontar la misma ciudad sin él a mi lado. El dolor de despertar cada mañana sin un beso suyo, o de irme a dormir lejos de sus brazos. De ver mi cama vacía, mis noches frías y los cielos grises. De saber que no lo vería más, y que toda esta alegría tenía fecha de caducidad, y lo peor: sin fecha de próximo encuentro.

Solo espero que sea cierto que después de un día gris o de lluvia siempre sale el sol, porque afrontar los días sin él a mi lado no los hace muy soleados.

 

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Esto fue lo que su partida dejó

 

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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