Polvo misterio

 

 

Mi cuerpo sediento y exhausto amaneció sobre un colchón en el suelo, entre ropa desperdigada y sábanas revueltas. Mi cerebro entre dormido y despierto no terminaba de entender lo que ocurría a mi alrededor. No bebí tanto anoche. ¿Por qué tanto desahucio? Su cuerpo glorioso ya no estaba sobre mí. Tampoco a mi lado. Esto huele a polvo-de-una-noche. Odio ese mal sabor que suele quedar tras aquellos encuentros. Con pocos ánimos examiné mi alrededor. Entonces te percastas de que tus sospechas son ciertas: él se ha ido.

Esta vez no fue así. No hubo nada común aquella mañana: ni un hombre en mi cama, ni despertarme al lado de alguien que no escapa inmediatamente, ni despertar al lado de alguien. Todo lo contrario, Que él se haya levantado para ir al baño y haya vuelto a la cama… que me diga que tiene que irse pero no se vaya… que me diga que soy linda. Pero si no me vas a ver más nunca ¿para qué me dices estas cosas?

La persiana está completamente bajada -y nunca lo está-, mi colchón reposa en el suelo, mi casa no huele a marihuana, mi habitación huele a sexo, mi cuerpo desvestido descansa entre sábanas oscuras con marcas blancas. Se respira un aire de misterio que aún no puedo descifrar porque es demasiado temprano para haber llegado a casa a las 8 de la mañana… con él.

Esta situación no es normal. Ayer tampoco lo fue. Bebí poco, recuerdo todo. Volví a casa acompañada, compartí un orgasmo con una persona que recién conocía, me dormí en sus brazos, cuando llegó del baño me despertó con un beso… definitivamente este polvo-de-una-noche no es como otros. Es más bien un polvo-misterio.

Y un beso en mi boca que me dice: “espero verte esta noche en mi cumple”, lo corrobora.

 

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Me pidió que fuera condescendiente con él y no lo fui… Entérate de cómo nació el mensaje “espero verte esta noche en mi cumple”.

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2 comentarios en “Polvo misterio

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