Posted in RELACIONES y Convivencia

Baño de burbujas

Baño de burbujas Posted on 14 agosto, 2015Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

que_pase_el_proximo_baño_de_burbujas

 

 

Luego de aquella larga siesta al sol y frente al mar desperté relajada y acalorada. Él aún dormía, a mi lado, en su propia silla. Su cuerpo perfecto reposaba plácidamente. Decidí no despertarlo. Y enfilé a darme un baño. Recogí mi ropa, me fui al baño y cuando llevaba unos pocos minutos bajo la ducha, una interrupción se asomó a mi puerta.

¡Hey! ¿Qué haces? -Llamó mi atención interrumpiendo mi siempre idílico momento de ducha.

Sorprendida y con el agua acariciando mi cuerpo, abrí mis ojos bajo la lluvia y a través del vidrio le dije: “Um…¿bañándome?”

Lentamente se acercaba hacia mi hasta meter su cabeza dentro de la ducha para besarme. Se apartó milímetros de mi rostro, y sin apartarse de mi mirada me dijo: “No te estás bañando, te estás duchando” dijo guiñándo el ojo y rozando nuevamente mis labios mojados. Por esto es que él me encanta. ME ENCANTA -con mayúsculas-. Porque nunca pensé con cruzarme con una persona que le importaran estas dualidades del lenguaje tanto como a mí.

“Duchándome -corregí- puedes acompañarme si te apetece” 🙂

Con un ¡No! sobresaltó, y haciendo puchero agregó: “yo quería bañarme contigo”.

Más que soresaltado, mi pequeño corazón estaba ahora engrandecido con aquella propuesta romántica de la que nunca había sido partícipe. Gracias a su corrección lingüística entendí perfectamente a qué se refería. ¿Baño de burbujas? ¡No lo puedo creer. Este definitivamente es un príncipe. ¡Mí príncipe!

“Pues bien”, sonreí y él respondió con picardía retirándose del baño sin más. Cerré la llave de la ducha y comencé a llenar la bañera. Él, mientras tanto, se encargaba de llenar el ambiente de buena música y de traer velitas encedidas. Yo sumergida en una bañera a medio llenar moría derretida de amor admirando aquel príncipe organizando todo detalle y agradeciendo la fortuna de haberlo conocido.

Una vez listo todo, nos sumergimos en un baño de burbujas de amor que nos duró hasta que nos hicimos viejos juntos.

 

—–

Más aventuras con este chico en Amor de verano

 

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *