Posted in Desamor

Corazón herido

Corazón herido Posted on 26 agosto, 20152 Comments

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Corazón herido
que_pase_el_proximo_corazon_herido
@ngradecky (Instagram)

Me duele el corazón no es una metáfora que explique lo que me ocurre contigo. Es una sensación que invade mi cuerpo cuando te pienso profundamente y te echo de menos. Es curioso extrañar a alguien que no conoces del todo, querer compartir la vida con alguien con quien no has compartido sino escasos meses y unos cuantos días a distancia.

Te conocí y pensé que no te volvería a ver jamás, y a medida que pasaban los días no quería dejarte de ver jamás.

Nos conectamos. Lo sentimos ambos. La distancia nos puso a prueba, nos sigue poniendo a prueba, y nos enseña ‘no sé qué’. Desde entonces y hasta hoy tengo la certeza de que eres conmigo como no eres con nadie, tenemos una conexión que nos supera a ambos y en varias ocasiones hemos sido partícipes de sus sorpresas. Las bendigo y las agradezco. Creo en lo que me dices sin cuestionármelo, confío en tu palabra y acepto lo que eres aunque hayan cosas que me disgusten o me molesten.

Me sorprendió el universo al conocerte. He llegado a pensar -incluso- que eres el hombre de mi vida. Qué grande decir esto. Pero no miento que lo pensé. Después de todo, mi madre tenía razón en decirme: te darás cuenta quién es la persona para ti cuando la conozcas. Es algo que se siente. Me pasó contigo, y me sigue pasando. Y te pasa a ti también porque entre letras me lo cuentas, solo que el miedo te impide hacer algo al respecto. Sin embargo…

…aquí estoy, con un pecho que arde tras los roces de un corazón henchido de dolor, de tanto pensarte, de tanto quererte, de tanto extrañarte, de tanto llorarte. Me haces falta, más de la que alguna vez me hizo falta nadie.

Entiendo. El tiempo llegará. Ese que no existe sino en nuestras mentes y que se desdobla entre nosotros a nuestro favor o en nuestra contra dependiendo de la atención que le prestemos. Ese que se encargó de alargar las horas para conocernos mejor y extendió los días para descubrirnos profundamente. Será él mismo quien se encargue de sanar a este corazón herido, este dolor que tengo en el pecho y el responsable, quizás, de volvernos a encontrar.

Soy una feliz y soltera, periodista y escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

2 thoughts on “Corazón herido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *