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Pasajero cariñoso

Pasajero cariñoso Posted on 1 marzo, 2016Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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Foto: @ngradecky (Archivo)

 

 

 

Aquel pasajero cariñoso me recibió con un After Eight. ¡Cómo me gustan esos chocolates! Jamás me imaginé que me toparía con tal personaje en un viaje.

Fue en mi vuelo de Buenos Aires a Madrid que nos conocimos. A mi lado, un pasajero desconocido con tonada argentina. Tras aquel recibimiento, cada quien a lo suyo, no volvimos a compartir palabra.

Avanzado el vuelo, pantalla al frente, cada quien disfruta la película de su agrado. El sueño me supera hasta perderme la peli -quizás no elegí la correcta- lo que sí es cierto es que el cansancio me venció y caí redonda sobre la butaca. Me costó conciliar el sueño entre el hormigueo en las piernas y la incomodidad de la cama, pero en cuanto parecía que lo lograba, siento algo en mi pierna. Lo ignoré completamente y mantuve mis ojos cerrados. Sin prestar mayor atención, siento al rato, una mano que comienza a acariciar mi pierna izquierda. En medio de la conciencia y la inconsciencia no estaba segura si era parte del sueño o una realidad. Lo pasé por alto. Unos minutos más tarde siento un respirar profundo cerca de mi oreja y un rozar en mi pierna.

¡Joder! Esto no es un sueño. A mi lado dormía una máquina de caricias en potencia, en la cual yo no estaba interesada. Este hombre me está sobando la pierna con su mano. Lo peor de todo es que no tengo para donde moverme, pues las butacas de los aviones está milimétricamente calculadas para que cada centímetro de tu culo la ocupe. El avión está lleno y a mi me toca el pasajero cariñoso.

 

 

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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