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Dejarte

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Tras varias semanas y meses luchando contra mi propia voluntad, procurando lograr un equilibrio entre lo mental y lo espiritual, intentando no desvanecerme entre los sentimientos encontrados que esto me genera y no dejar que el dolor se apodere de mi cuerpo y nuble mi mente con pensamientos negativos, decidí tomar acciones al respecto: dejarte.

Eliminé las notificaciones del chat. Te habrá resultado un arrebato, pero me hizo tanto bien que me olvidé de ti, del dolor que todo esto me causaba, de la falta que me haces y de lo mucho que te quiero. Durante cinco días me abstraje de tu presencia, tarea que me había resultado imposible los tres meses anteriores a mi decisión. Fui feliz. Soy feliz.

A las diez de la mañana, seis días -exactos- posteriores a mi decisión recibo una llamada. Extrañada por la hora, cojo el móvil. Seguramente sea el banco confirmando mis datos para el envío de mi tarjeta de crédito.

Eras tú. No sabía ni quién era, ni siquiera reconocí tu voz. Como si aquellos cinco días hubieran borrado mi memoria. ¿Quién es ‘yo’? A la segunda pronunciación de tu nombre entendí que eras tú. ¿Para qué llamas? ¿Qué quieres? ¿Qué pasa? –“Hace días que no sé de ti” Lo sé. Silencio. –“Te escribo al chat y no recibo respuesta” Silencio. Hmm. Sí, también lo sé. –”Te escribo a diario y no contestas. Te he enviado un email” ¿Email también? ¡Ostras! Retuerzo mis ojos “…y tampoco sé de ti” Respiré profundo. Ya, lo siento. Es adrede. Lo siento, pero no quiero saber de ti, ni que sepas de mí. Desaparece de mi vida, por favor. “Pero ¿estás bien?” Sí. Te pido que no hagas esto más duro. Desactivé las notificaciones. “Pero, ¿pasa algo?”

Sí que pasa. Es que he encontrado el coraje para dejarte. –De hecho, ayer en la ducha pensaba en lo perfecta que es mi vida. Y qué tan doblemente perfecta habría sido a tu lado. Sin embargo no estamos aquí por ni para nadie. Sino para nosotros mismos. Y no somos quienes para obligar a nadie a nada, mucho menos a amar. Una gran distancia nos separa y no estoy dispuesta a vivir estos amores de lejos nuevamente. Dejémoslo.–

Sí, pasa que encontré el coraje para dejarte y el primer paso fue desactivar las notificaciones del chat para olvidarme de a poco de ti y facilitar todo este proceso.

 

 

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2 comentarios en “Dejarte

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