Yo no te he mentido…Aún

Foto: Руслан_Гамзалиев (Unsplash)
Foto: Руслан_Гамзалиев (Unsplash)

 

 

 

 

El día que decidí dejarlo era en Madrid un día gris -no como aquel día gris– pero como pocos en esta ciudad. Como si los cielos belgas se hubieran apropiado de Madrid. Se lo hice saber con una foto. Aquel día no podíamos hablar al teléfono como lo hacíamos cada día. La mujer que limpiaba su bufete podría haber sospechado algo. Había una tensa calma en el ambiente, al menos de mi lado, pues ya había decidido que sería ese el día en que lo dejaría.

Me escribió: quería saber ¿por qué no me querías dar tu número?
Eso digo yo. ¿Aún me pregunto por qué te lo di? Si yo no hubiera insistido no habríamos tenido este contacto. Esto no nos está llevando a ninguna parte. Eso no es cierto, compartimos el placer de una relación y evitamos un riesgo. ¿Qué es para ti el placer de una relación? ¿Un riesgo? ¿A     qué riesgo te refieres? El placer de una relación es el mismo placer que el del amor o la amistad. Y el riesgo de perder a alguien muy importante en tu vida. Uno nunca sabe. Te siento poco optimista. No te reconozco esta tarde, ¿será la influencia de ese clima belga?

Quizás se deba al clima, y que tengo la regla, y a que ya me estoy haciendo la idea de dejarte. Mira, uno sabe lo que quiere en la vida, yo lo tengo muy claro, y no quiero una relación con un mentiroso (aunque soy consciente de que no me hayas mentido), con un infiel. Yo no te he mentido…Aún, hahaha ¡Oh por Dios! Es tan claro que sabe que las mentiras en algún momento vendrán. Aún. Vale. Eso precisamente con eso con lo que no podría vivir. No creo en las mentiras. Te estás mintiendo a ti mismo. No a tu esposa, a tu novia, a tus amantes. A ti. ¿Por qué habría de serte infiel? No creo que podría. ¿Por qué no? Lo has sido con todas las otras. Yo no cuestiono tu forma de vivir. Tú la montaste, tú la elegiste, tú la vives. Eso está bien. Pero yo no podría confiar en un hombre como tú.

¿Por qué dices que me miento a mí mismo? Porque no te estás enfrentando con tus verdades, tus problemas, tus preocupaciones, tus pasiones. Quizás sólo veo las cosas como son. ¿Cómo son las cosas para ti? ¿No te crees merecedor de una relación profunda y honesta? Sí. Para mí una relación honesta es importante, pero lamentablemente no la tengo con mi esposa. Pero la tengo contigo. Claro, la tienes conmigo porque yo no aguantaría tus mentiras. No las permito en mi vida. No estoy abierta a mentiras, decepciones o infidelidades. ¿Por qué no tienes con tu esposa una relación honesta? No lo sé, pero pensaré en ello. A mí mismo me repito: ‘no mentiras, no decepciones, no infidelidades’.

Soy brutalmente honesta. Lamento si he dicho algo que te hiciera daño, pero es la verdad. Lo sé. Brutalmente y hermosamente. Creo en el cambio. Cualquiera puede cambiar si se lo propone. Con ello digo, no creo que vayas a ser un mentiroso y un infiel el resto de tu vida. Pero eso depende de ti. Los cambios vienen de adentro. Pero tienes que cambiar por ti, no por mí. Por respeto y amor propio. ¿Crees que no me respeto a mí mismo? No. Creo que nadie que sea parte de un triángulo amoroso se quiere lo suficiente. Y eso me incluye a mí también. Y es por eso que creo que esta relación no es fructífera en mi vida de ningún modo. ¿Crees que nuestra relación es dañina para ti? Sí, lo creo.

No me arrepiento de conocerte y de lo que hemos vivido, pero me ha hecho consciente de muchas cosas. ¿Qué cosas? De cuánto amor propio me hace falta para no verme envuelta en esta clase de situaciones. En cómo las infidelidades son una triste realidad de nuestro día a día. Para darme cuenta qué quiero realmente para mi vida amorosa. En cómo puede haber gente increíble (tú) que no termina de poner en orden su vida. ¿Crees que no te quieres lo suficiente? No. He estado trabajando en ello. He aprendido a quererme, pero verme envuelta en este desliz me hace darme cuenta de cuánto más necesito trabajar. Me quiero, sé que me quiero, y mucho; pero quizás no suficiente.

No seas tan negativa que no te queda bien. Creo que nuestra relación es difícil, quizás imposible, pero es verdadera y hermosa. De eso estoy seguro. No dejo de creer que sea verdadera o hermosa. Pienso que no nos está llevando a ninguna parte. Tú tienes tu vida, estás próximo a ser padre por segunda vez y yo tengo un futuro por delante. Un futuro brillante, y quiero que sea muy brillante. No es que no crea que pueda tenerlo contigo. Sólo que no ahora mientras esperas un hijo con tu novia. ¡No! Esto no es justo. No es justo contigo, con tu esposa, con tu nene o conmigo.

Te lo he dicho, piensas mucho más de lo que sientes. Quizás tengas razón al decir que yo dejo de pensar como medida de escape, pero te siento, y te siento tan bien. Lamento ser honesto. Estoy seguro que tendrás un futuro brillante y grandioso. Y sé que cuando tenga 100 años aún te recordaré. Agradezco tu honestidad. Sé que pienso de más. Y espero aprender a dejar de hacerlo. Yo también te recordaré y te siento. De lo contrario no podría escribir desde el corazón, y tú no habrías escuchado mis melodías en mis textos.

Sí, quizás. He pensado en ello y ciertamente no es el mejor momento. Me he dicho a mí mismo: ella es joven, quizás en algunos años nos reencontremos y estemos en una situación más fácil para construir algo juntos. ¿Te das cuenta? Eso mismo siento yo. Sé que no es el momento correcto. No lo es. Uno nunca sabe a dónde lo llevará la vida, eso sin duda. Siempre tienes una linda respuesta a lo que digo. Eres increíble y lo sabes. Procuraré no llamarte ni escribirte. Por favor déjame saber si te estoy incomodando. Respetaré tu decisión por mucho que me cueste. Intenté llamarte para escuchar tu voz, no logré comunicarme. Espero pases una linda tarde. Lo sé, y te lo agradezco.

Te pediré que te apartes un tiempo. Necesito sentir que ya no estás. Podremos ser amigos, pero mi mente tiene que entender que esto se acabó, de lo contrario acabaré enamorada y destruida. Sí, no he podido atender porque estoy en la oficina, lo siento.

Esperaré por ti. Sé que esto es amor, al menos por mi parte. Adiós.

 

 

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2 comentarios en “Yo no te he mentido…Aún

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