Posted in Aventuras Amorosas

Silencio

Silencio Posted on 21 marzo, 2017Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Kristina Flour (Unsplash)

Cuando lo conocí hablaba poco, casi nada.

Podría ser inhibido, o callado. Mudo sé que no era. El tema es que yo tampoco hablaba. El tema no era él y su silencio. Era yo quien tampoco hablaba. Era mi silencio el que me preocupaba. Soy de hablar. De hablar sin parar. Desde pequeña. Mi madre, de haber conseguido un botón de ‘mute’ juro que habría sido el doble de feliz. Era mediante el silencio que nos entendíamos.

Lo nuestro fue una cosa rara. Nadie hablaba. Estábamos juntos sin hablar. Compartiendo. Estando. Siendo. Eso que en inglés y en francés no es más que una palabra: be /être. Como si nuestros corazones se entendieran en el silencio. Como almas que dialogan en el viento. Mientras él y yo sólo compartimos pedacitos de nosotros, porque nosotros enteramente nos compartimos en otra dimensión. De modos en que ninguno de los dos es capaz de entender.

Sin necesidad de llenar vacíos o silencios. Completar interrogantes o descubrirnos mediantes preguntas. Nos compartíamos siendo cada quien lo que era.

Meses más tarde lo aprendí con una frase de Robert Walser:

“Preguntas no le hacía, pues la felicidad, oh lector, no tiene tiempo de andarse con muchas preguntas”

—–

Este es el mismo hombre de la cama ajena

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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