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Lecturas: Paula

Lecturas: Paula Posted on 3 junio, 2017Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Yaoqi Lai (Unsplash)

 

Mi primer encuentro con Isabel Allende tuvo por nombre Paula. Una novela que dedicó a su hija y que recoge todas las historias de su pasado y su presente mientras esta descansa inconsciente en la cama de un hospital en Madrid tras caer en coma. Durante su estancia en el hospital y en esa íntima convivencia que tiene con su hija, ella comienza a redactar historias que ayuden a su hija -una vez superado el trance- a entender de dónde vino, quién es y otros tanto detalles de la vida familiar Allende. Los apuntes no son más que una conmovedora novela que se publicó en 1994 y que nos emociona minuto a minuto.

Con qué honestidad le habla Isabel a su hija, con qué intimidad desdibuja su vida frente a nosotros. Con qué dolor sangran sus letras, con qué desparpajo narra sus errores, sus caídas y sobresaltos. Con qué soltura cuenta sus aventuras y desventuras en el amor. Pero sobretodo, con qué pasión se aferra a la vida de su hija queriendo acunarla, protegerla y traerla de vuelta a su vida. Un amor de madre más puro es difícil de encontrar en una novela.

Qué delicia de lectura a pesar de abarcar una temática tan trágica y dolorosa. A cuántas reflexiones invita esta novela, les dejo un extracto que me ha encantado y que considero expone muy bien la grandeza espiritual y narrativa de esta mujer.

¿Qué sucederá con este gran espacio vacío que ahora soy? ¿con qué me llenaré cuando ya no quede ni una brizna de ambición, ningún proyecto, nada de mí? La fuerza de la succión me reducirá a un hoyo negro y desapareceré. Morir… Abandonar el cuerpo es una idea fascinante. No quiero seguir viva y morir por dentro, si he de continuar en este mundo debo planear los años que me faltan. Tal vez la vejez es otro comienzo, tal vez se pueda volver al tiempo mágico de la infancia, ese tiempo anterior al pensamiento lineal y a los prejuicios, cuando percibía el universo con los sentidos exaltados de un demente y era libre para creer lo increíble y explorar mundos que después en la época de la razón, desaparecieron. Ya no tengo mucho que perder, nada que defender ¿será esto la libertad?

Paula encierra amores, dudas, desgracias, pero sobretodo esperanza. Esa que dicen que nos mantiene vivos. Quizás por ello seguimos teniendo obras de Isabel Allende, y esperamos seguir teniendo. Creo que nunca me cansaré de leer a esta mujer.

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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