la lavadora y yo

Foto: @petitesluxures

 

En la oficina constantemente surgen chistes y bromas de dobles sentido a menudo protagonizados por la lavadora y yo. Así es, me asocian con lavarropas. Ya. Sé que suena ridículo pero entenderán que este blog -por suerte- da mucho de qué hablar.

Recuerdo bien el día en que llegó la inglesa y dijo: voy llegando tarde, tuve problemas con la lavadora de casa. Sin necesidad de aderezos o endulzantes las bromas comenzaron sin piedad. Así surgieron conjeturas sobre las chicas que llegaban tarde, asumiendo que toda impuntual era víctima de las placenteras vibraciones de la lavadora. Sí, así es el cachondeo diario de la oficina. Todo lo tenga un tono sexual, erótico, grosero, ofensivo, nos gusta; vamos que aquí somos como la ONU, uno de cada rincón del mundo pero sálvese quien pueda. Buenas tardes de joda nos echamos con el tema.

¿Y quién más podría haber llegado tarde después de aquel revuelo? Su servidora aquí presente, por supuesto, ¿quién más? Y como no soy de quienes salen a la defensiva pues a duras penas aprendí que los problemas hay que enfrentarlos, a las críticas considerarlas y las bromas disfrutarlas; me acoplé. En mi siguiente llegada tarde sin importar el motivo, envié un whatsapp: Lo siento, voy tarde, asuntos de lavado. De ahí en más sería yo la heredera de la guasa y del cuento aquel de la inglesa se olvidarían todos. Y así lo asumí. Fui por meses y meses el hazmerreir de la oficina por andanzas de colada o desperfectos con electrodomésticos.

Me mudé. Mi casa tenía todo lo que había pedido y soñado menos a la protagonista de esta historia. Así que siguiendo aquel proverbio sueco que me encanta: las penas compartidas son medias penas y las alegrías compartidas, dobles alegrías; me subí de nuevo a la palestra. Noooo ¿cómo no tienes lavadora? ¿Y entonces donde harás la colada? Pues tengo la suerte de vivir encima de una lavandería. Ahhhh, pues ya te veremos ahí todas las mañanas ‘lavando ropa’… ‘o probando modalidades de lavado’, agregaban de otro puesto. No te preocupes, si esos son tus motivos para llegar tarde, mejor que llegues relajada.

Lo que sí es cierto es que en medio de tanta broma compartí con ellos la foto que ilustra esta historia y por supuesto la mejor noticia del mes: ¡tengo lavadora nueva! 1400 revoluciones, digo por si están interesados en comprar alguna, por nada más.

 

 

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La ilustración estuvo a la venta, es una edición limitada de @petiteluxures lastimosamente llegué tarde a su venta y ya se habían agotado. Pero creo fervientemente que estaba hecha para mí.

 

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