me tocó el culo

Foto: Alexandre Godreau (Unsplash)

Acabo de salir de mi clase de Taichi. De aquellos días en que te sientes guapa pero hasta ahí, no demasiado. Siquiera pensé en cómo vestirme, simplemente salí a la calle con lo primero que encontré en el guardarropa. Camiseta, leggings, zapatillas y un abrigo -que me tapaba el culo-. Iba andando desde Metro Quintana, por la Calle de Alcalá hasta Torre Arias, como cada lunes y jueves.

Esquivando gente y mirando los edificios, llegué a Ciudad Lineal. Mientras mis pies se deslizaban por la acera, conscientes únicamente del recorrido próximo, mis ojos fijos hacia el frente, ignorando completamente mis alrededores, pensando Dios sabe en qué, vino el zarpazo. Una mano se adentraba en mi abrigo y me pellizcaba el culo en mi andar. En segundos un hombre pasó y ¡me tocó el culo! Me costaba creer que en una ciudad como Madrid un pinchazo en mi trasero invadiera mi camino al curro. Lo peor de todo, debo confesarles, no fue que un extraño me tocara el culo en medio de la calle. ¡Vaya osadía! estamos claros, ¡qué falta de respeto! Lo peor del asunto fue mi reacción.

En cuanto sentí el pellizco en mi nalga giré mi rostro para verle, para darle una bofetada pero ya se había adelantado. Apuraba un poco su paso pero no corría huyendo. Con su cabeza en alto recorría aquel paseo que yo transitaba casi a diario.  Abusador -le grité-, hijo de puta, largó mi lengua. Pero aquellas palabras no fueron suficientes para mi herido ego. Comencé carrera abajo para alcanzarle, y una vez cerca, cual niña malcriada estiré mi brazo para darle un manotón y que se diera cuenta con quién se metía. Más que eso fue una absurda bofetada en la espalda, con los dedos de mi mano, siquiera con toda la mano, siquiera una piña. Una vergüenza de defensa contra alguien que te toca el culo, casi mejor no haber hecho nada al respecto que quedar en ridículo frente a los demás transeúntes, frente a mí misma.

Una respuesta digno de una pequeña que decide vengarse de su agresor. Me hizo sentir peor mi defensa que su atraco.

 

 

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