DESAMOR, Fails y Cómicos

Terminamos

Terminamos 6 noviembre, 2018Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

El día en que terminamos conseguí una mariquita (una vaquita de San Fernando) en mi habitación. Dicen que dan buena suerte. No la encontré bajo un rayo de luz en el parque, sobre una rama o en mi muñeca mientras paseaba. Tampoco sobre el umbral de mi ventana o volando en medio del caos matinal. Estaba junto a mi cama, en el suelo, quietita. La conseguí muerta. No sé si aquel era el fin de mi buena suerte, o aquella muerte también simbolizaba la nuestra.

Tendría que haberle creído. Desde un principio bromeaba con dejarme. ¿Broma? ¿Qué clase de broma es esa? A menudo metiendo su dedo en la llaga, juzgando y burlando mis debilidades, aplastándome con hirientes palabras como si quisiera disminuirme. ¿Será que nunca me quiso lo suficiente? ¿Será que era todo una farsa? Entre quehaceres hogareños, discusiones o deficiencias de cariño ¿Cuándo se pudrió todo? A diario sentía derretirme por dentro con cada una de sus amenazas, pero confiaba en que el universo sólo podía darme lo mejor. Y que si aquellas “bromas” tenían cabida, pues entonces lo nuestro no merecía la pena.

Para mi las parejas están para sumar, no para restar cuando ambas partes se juntan. Aquel cuento chino de la media naranja que se la vendan a otro, porque yo soy una naranja entera y no tengo espacios para anexos. Quiero otra naranja, un pomelo o una mandarina pero que sume puntos a mi vida, que me haga crecer, no que se impulse en mi para crecer él, ni que me hunda para sobresalir. Una relación se sana soltando, por mucho que nos cueste. Y la tarea aunque no sea grata, es muy enriquecedora, a mi me invitó a ponerle punto final de esta forma.

Aquella relación había sido una gran lección de vida y aunque las lágrimas me brotaban de los ojos, yo en casa cantaba Chau, chau adiós

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Otras rupturas en mi vida incluyen: Corazón roto, Esto se acabóAbrazar el dolor

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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