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Feministas vs. Machistas

Feministas vs. Machistas Posted on 24 October, 2017Leave a comment

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

Foto: Jaroslaw Ceborski (Unsplash)

 

Aquella mañana había sido lo más parecido a un silencioso round de boxeo, o competencia undercover ente Feministas vs. Machistas. Con aquello me quedó claro -por si me quedaban dudas- que aquello de que los polos opuestos se atraen no necesariamente es cierto. Mi conclusión fue que machistas y feministas no son compatibles entre sí. Aquella mañana no sólo lo comprobé, sino que se los dejé claro: el machismo está llegando a su fin.

Desayunábamos en algún bar pijo de Madrid dos feministas contra dos machistas. Una mesa de cuatro, nuestros cuerpos enfrentados por equipo.Los machos ordenan el desayuno: lo mismo de siempre. Al cabo de unos minutos llega una tortilla (que ellos aseguran es la mejor de Madrid, las chicas no coincidimos con esa aseveración), pan con tomate y zumo de naranja. Interrumpo al camarero como sólo una mujer con dos cojones podría hacerlo frente a dos recios machistas: me traería un café con leche por favor. El resto de la mesa me sigue y en breve cuatro cafés completan el pedido. Desayunamos en calma, ellos conversan en el idioma de los machistas, nosotras en español y media hora más tarde se levantan. Permiso, vamos a fumar.

Relajadas y encantadas de aquella libertad nos ponemos al día. Disfrutamos cada bocado de ese sabor fresco del tomate por la mañana y de esa tortilla a medio hacer que está realmente deliciosa pero que no le gana jamás a la que yo considero la mejor: la de Juana La Loca. Con mi último bocado de pan llegan los hombres a la mesa. Se detienen ante sendas sillas cual escoltas y preguntan: ¿nos vamos?

Aquello ha sido hasta ahora, la mayor falta de respeto que he tenido de parte de -no uno, sino- dos hombres en mi vida. Los miro estupefacta ante la pregunta. Enfoco mi mirada atónita en cada uno de sus ojos. ¿Puedo terminarme el café? -digo de manera sentenciadora señalando mi taza casi completamente llena de aquel líquido vital matutino. Sorprendidos, no sé si ante su desplante o ante mi coraje para encararlos, se sentaron.

Con toda la calma del mundo que amerita un desayuno -más aún uno de feministas vs. machistas– bebí un sorbo de mi café con leche. Reposé mi espalda en el asiento y mis extremidades en los apoyabrazos y mirando a cada uno les dije: yo no estoy acostumbrada a andar con cabrones -dije sonriendo. Sorprendidos, se miraban entre sí. -pero sé lidiar con ellos, concluí. El hombre a mi derecha saltó: tienes carácter. Fijando mi mirada en él respondí: a mi me pueden faltan muchas cosas, carácter no es una de ellas.

Aquel reconocimiento suyo de mi carácter significó un gran avance, casi diría que el desayuno quedó Feminismo 2 vs. Machismo 1.

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Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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