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Post fiesta de la ofi

Post fiesta de la ofi 2 January, 20182 Comments

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

VIERNES
18:24 . Sixpack of half liter beers and 3 latas de tinto ok? -Pregunta mi jefe casi al final de la jornada laboral

18:45 . Brindis en la ofi con birras auspiciadas por mi jefe

19:00 . Cierre de las líneas telefónicas. Fin de la jornada laboral.

20:30 – XX:XX . Carnicería -literal- de fiesta de la oficina en Plaza de España.

SÁBADO
4:08 . Llego a casa. Me desplomo en la cama. No existo.

La mañana post fiesta de la ofi me despierto con malestar, descubro y recuerdo un repugnante vómito negro (¿eso salió de mi?) junto a mi cama que se ha apoderado de las sábanas, colchón, suelo, pared no puede haber, literalmente más nada afectado.

12:02 . Cojo mi móvil. Tengo un mensaje de mi amiga y otro de un número desconocido que pone: te fuiste pronto. Abro la foto del desconocido. Lo reconozco. Es él. Junto a un río, bañado de luz y sonriente. Como si me sonriera a mí. En dos años que nos conocemos no he recibido yo mensaje suyo. ¡Me muero muerta! No sé si por la resaca o por el mensaje. La conversación fluye como puede fluir una de borrachos en una mañana de resaca, de los dos no hacemos uno.

13:01 . Tienes planes para esta tarde/noche? Ufff! Yo tengo que digerir esto. No sé qué contestar. Mejor sigo durmiendo.

14:33 . Me despierto. Releo su mensaje. Miro a mi alrededor y pienso en todo el proceso de limpieza que esto involucra, que sumado a coger fuerzas para levantarme de la cama, hacer la compra y contestarle se me viene el mundo encima. Vaya sábado me espera. No sé qué decirle.

14:46 . No aún. He quedado con una amiga para mirar unas cosas del blog y luego nada.

14:54 . Si te hace venir, cenar/ver una peli o algo me avisas. Aquella invitación me la esperaba aún menos que su mensaje. No sé qué decir ni hacer. Me pondré a hacer lo mío y ya veremos. Con unas servilletas limpio los pocos restos sólidos del espectáculo. Busco la fregona, limpio el suelo dos veces para asegurarme que no queda olor de nada. Voy al super compro comida para la semana pero sobretodo, un quitamanchas. Al llegar a casa llamo a mi madre. Sus recomendaciones nunca están de más en este momento. La llamada me roba unas 2hs de labores hogareñas pero me dejan importantes datos de cómo enfrentar la situación.¡Qué peligro hija, te podrías haber ahogado! Ni me lo digas, me quiero ahogar ahora para no tener que limpiar todo esto.

Al colgar con mi madre me pongo con el quitamanchas sobre el duvet, las sábanas. Los dejo en remojo, uno a uno, pues no tengo una ponchera donde quepan ambos. Con un cepillo de cerdas gruesas y un poco de lejía le paso al colchón. A este lo pongo en vertical, lo llevo al balcón y abro las ventanas para que se seque. El colchoncillo que sirve de soporte y separación entre las maderas y el colchón en sí también ha sufrido los percances. Procuro limpiarlo con lejía, no sale, opto por el quitamanchas hasta que decido retirar la funda. Para entonces decido poner en la máquina el duvet.
Mientras las sábanas están en remojo con el quitamanchas. No puedo hacer nada más hasta que la lavadora termine.

17:05 . Le confirmo que iré, pero que aún no sé a qué hora. El despelote de casa aún no se organiza.

20:59 . En media hora salgo

21:04 . Ok. Qué tal la resaca?  -Bueno, estoy bien, pero cansada. Y tú?

21:06 . Bastante cansado sí

22:05 . Ya estoy llegando, cuál es tu número?
Me recibe en su casa con un beso en casa mejila y un cuánto has tardado en llegar! Sobretodo de la primera a la segunda puerta. Ya, no estaba apurada. Dejo mi bolso sobre la mesa, me descalzo y me siento en el sofá. Hay una peli fatal y a eso nos dedicamos las próximas dos horas. Vemos la tele, cada quien de su lado e intercambiamos datos sobre la fiesta de anoche. Pone una pizza en el horno, comemos poco, criticamos la película y conversamos sobre quién sabe qué otras cosas.

23:48 . Se levanta al baño. Me aprovecho del sofá y me estiro a lo largo de este. Cierro los ojos y es lo más cercano al paraíso de lo que he estado desde que he abierto los ojos esta mañana.

23:53 . Vuelve al salón. Me mira sorprendido: has acaparado todo el sofá.
Sonrío.

12:10 . La peli termina. Él se tumba a mi lado de frente a mí. Su rostro me mira, me besa los labios un par de veces, su mano me abraza por la cintura y con respiraciones acompasadas nos dejamos ser uno. Con razón tus amigos se quedan aquí 6 meses, jajaja. Joder sí que es cómodo este sofá, no? Asiento. Al cabo de unos minutos me dice: yo me podría quedar dormido aquí. ¿No vamos mejor a la cama? No, estoy muy a gustito aquí, le digo con mi rostro en su mejilla. Y ahí descansan nuestros cuerpos frente a frente, abrazados, como nunca antes.

2:06 . Él se despierta. Nos mudamos a su cama. La incertidumbre ante lo que ocurre o deja de ocurrir me preocupa. Doy vueltas en la cama. Sus ronquidos me impiden dormir. El cansancio me vence. La noche post fiesta de la ofi transcurre sin batallas sexuales o seducciones de ambos bandos.

11:48 . Lo siento despertarse. Me muevo y abro los ojos. ¿Estás viva? Así parece. ¿Eres de café o de té por las mañanas? Café.

Al cabo de un rato se levanta, me hace café, me visto, compartimos café y té en el sofá, me propone quedarme a ver el fútbol pues sus amigos estarán por venir, me niego rotundamente y le digo que me iré al metro. Se ofrece llevarme. Acabado el café se viste, bajamos al coche y en medio del recorrido a “la estación más cercana” se pierde en el camino, o considero es su excusa para tener unos minutos más conmigo en el coche. Me pasea por donde juega al fútbol, por donde se reúne con los colegas, al final termino en una estación más cercana a casa. Dame un beso, le digo antes de bajarme del coche. Al separarse de mi boca me pide: otro.

Aquellos besos fueron la despedida a dos años de gustarnos y que las cosas no caminen.

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El hombre de esta historia es el de ojos azules

Feliz y soltera escritora. Mientras al hombre de mi vida le enseñan a usar el GPS y logre finalmente encontrarme, yo me dedico a contar historias para vivir, para aprender, crecer, respirar y entender.

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